30/9/07

Aprovechar el tiempo

Todo es nada, y menos que nada, lo que se acaba y no
contenta a Dios

Teresa de Ávila

¿Recuerdas al desaparecido grupo de ELLA BAILA SOLA? Me viene a la cabeza una canción suya que decía: Que se me va de las manos entre el humo de los coches el verano, que se me olvida la gente que con más o menos suerte me ha ayudado…

Efectivamente el verano se ha acabado. Ya hemos visto el anuncio de “Volver a empezar otra vez” de El Corte Inglés (aunque sin la famosita canción) y nos ha vuelto a producir esa sensación de gritar a los cuatro vientos que no se acabe todavía el verano. Pero la realidad es esta: comienza un nuevo curso, y que provechoso sería que lo acompañasemos de hacer examen para ver nuestros fallos en el curso pasado, tomar nota de posibles soluciones y motivarnos a saco para ir a por ello.

Cuando hablamos del curso no sólo nos refererimos al académico, también al resto de ámbitos de la vida. Sería bueno que te preguntaras si a ese talento que nos da Dios, el tiempo, sabes sacar el máximo rendimiento para poder volcarte en tu familia, en tus amigos y en Dios.

FAMILIA

Quizás tengas que ver, ya que la vida es complicada y no diponemos de mucho tiempo, si aprovechas al máximo los momentos que pasas en casa para estar con tus padres.

¿Te interesas por ellos? Les preguntas para ver cómo les ha ido el día. Cuando les ves una cara larga, les preguntas qué les pasa.

¿Les echas una mano? Ya sabes que la comida no se hace sola, la mesa tampoco se pone sola, que la habitación sin Mary Poppins no se ordena sola, que hay que sacar al perro, la basura…

¿Disfrutan ellos contigo, disfrutas tú con ellos? ¿Eres la alegría de la casa? Esfuérzate porque cada vez que vengas de la Uni o del trabajo dedicarles una sonrisa. Que tu compañía sea aire puro para ellos en su dura jornada laboral.

AMIGOS

Quizás a veces no sabemos ordenarnos bien y no cuidamos los pequeños detalles: una llamada telefónica, una postal o un crisma, un email, llamarles el día de su cumple, estar actualizados de su vida, interesarnos por sus problemas…

Preocuparnos por sus historias, por sus estudios… Ver si podemos hacer algo para hacerles la vida un poco más llana. Eso a veces simplemente se consigue con cosas que valen poco, pero que cuestan mucho, como el mero hecho de estar ahí, que cuenten con nosotros siempre.

TRABAJO//ESTUDIO

Que sepas ir al día con el temario, que no te pegues esas palizas de última noche. Lucha por tener una constancia en tu estudio, que sepas que le tienes que dedicar un tiempo muy necesario.

Te ayudará mucho pelear por ser más ordenado. Aprender a medir distancias a la hora de los exámenes y de la entrega de trabajos. También para no perder tiempo y sacarle más partido.

ACTIVIDADES

Saber que, además del trabajo, tenemos que desconectar y airearnos.También porque así rendiremos más en el estudio, en el trabajo. Por ello, guarda un tiempo para tus aficiones, para el deporte, para salir con los amigos, para leer. Insisto, para LEER.

CON DIOS

No sé si le dedicas un tiempo, no sé si todavía no has descubierto el tesoro que es tenerle de compañía. Sea tu respuesta SÍ o NO, anímate a intentar buscar las pistas que Él te va dejando: que a veces ves en este CIRCULAR, otras veces en amigos, otras veces en cosas que te ocurren. Y si con ello te lanzas, aprende a dedicarle tiempo, a intentar hacer de la ORACIÓN parte de tu vida, para que Dios viva junto a ti y tú junto a Dios. Así, como dice la canción que tienes en el video de abajo, sea SÓLO CRISTO QUIEN VIVA EN TI.

Por acabar, a la hora de hacer examen y querer erradicar los malos hábitos hay que ir a la raíz de los problemas. No vale quedarse en la perifería, si en tu casa nunca estudias porque tienes el messenger al lado, VETE A LA BIBLIOTECA. Si no te acuerdas de llamar a los amigos que sólo ves de pascuas a ramos, CÓMPRATE UNA AGENDA, etc etc etc. Se creativo, busca soluciones. Y si aún con todo esto hay cosas que te superan pídele a Dios lo que no puedas. Mientras tú pongas todo lo que esté en tu mano, Él va ayudarte en las cosas que no puedes. CONFÍA EN ÉL.

No dejes que si algo no salió del todo bien el curso pasado te desanime. Ahora tienes una nueva oportunidad para mejorar tus marcas. Hoy te animo a que luches contra esas malas inclinaciones que todos tenemos, contra la pereza, el egoismo, la comodidad, y que seas valiente y sepas lo importante que son tus amigos, tu familia y Dios en tu vida. Que no les vuelvas a dar la espalda, que luches por mejorar en pequeñas cosas para conseguir grandes logros el día de mañana. Busca y concreta, y, si te ves sin fuerzas, pídeselas a Dios.





22/9/07

Aprender a escuchar

No prefiráis nada a Cristo, ya que Él nos prefiere ante
todo lo demás

San Cipriano


Prisas, falta de tiempo, estrés… son algunos elementos que describen la vida moderna. No son factores determinantes, pero sí que es verdad que a veces deterioran algo tan importante como es el escuchar a los demás, el dedicarles tiempo. Y, atención pregunta: ¿Qué es escuchar? Tienes 3 segundos para responder, tic tac tic tac… ¿No se te ocurrió nada? Una posible definición de ESCUCHAR es “acoger a la otra persona”. A veces reducimos la definición al puro “enterarnos del discurso y ser capaces de responder”. No, hijo/a mío/a. No sólo es eso porque sino se pierde a la persona.

¿Para qué sirve “saber escuchar”? En realidad si queremos comunicarnos necesitamos escuchar. Seguro que alguna vez te has encontrado con alguien que suele interrumpirte constantemente cuando hablas con él/ella, quizás no lo haga con mala intención pero es incapaz de dejarte hablar más de un minuto y únicamente interpreta tus dos palabras y te aburre con miles de sus anécdotas. Lógicamente eso no es escuchar. Porque no está acogiendo, no ves pruebas de que intente entender ya no sólo tu discurso, sino lo que piensas, lo que sientes, lo que quieres transmitir. Pero no nos creamos expertos en “saber escuhar” porque este ejemplo no se identifique con nuestra vida. Todos necesitamos “aprender a escuchar”. Sígue leyendo…

Dificultades para acoger a los demás:

Nos cuesta, por nuestro ritmo de vida, hacer un hueco en nuestra agenda para quedar con amigo que nos necesitan. Pero no sólo es eso, cuando estamos en ese diálogo, tenemos que hacer un hueco dentro de nosotros mismos para dejar a un lado el trabajo que tienes que hacer después, que tienes que fregar los platos, tienes sueño… Si quieres escuchar a alguien tienes que aprender a dejar tu persona para meterte en la piel de tu amigo. Por esta razón, tienes que saber que no solo se escucha con los oidos, sino que se escucha con todo el cuerpo. A veces creemos que da igual hablar por teléfono con una amiga a quien le ha dejado el novio y podemos al mismo tiempo estar mirando el horario del cine en intenet (claro, como ella no te ve piensas que se puede hacer). Igual te puede pasar que a veces en clase un colega te está contando lo que ha hecho el finde y tú de mientras no sueltas el MARCA. No puedes hacer estas cosas porque los ojos ponen tapones a los oidos. Tienes que luchar por poner toda la atención en alguien, incluida tu cabeza, y más cuando lo que nos cuentan es algo importante para la otra persona, es parte de su intimidad.

¿No te ha pasado alguna vez que has tenido que ir a rellenar un papel a la universidad, al ayuntamiento, al trabajo etc, y después de que te atendiesen dices “pero si no me ha hecho ni caso”, y POR QUÉ?. Pues porque el que te ha atendido no ha dejado de mirar la pantalla del ordenador, porque ni siquiera te ha mirado a la cara, porque no te ha dado ni lo buenos días o te ha dicho hola. Es por eso por lo que tenemos que ser conscientes de que no nos sobra el tiempo, pero escuchar bien a alguien no está reñido con el tiempo sino con la intensidad. Si ponemos los cinco sentidos en la otra persona todas nuestras relaciones con las personas, sean ocasionales (como ir al médico, al kiosko, hablar con nuestro jefe…) o duraderas (familia, amigos, compañeros…) mejorarán nuestra vida y las de los demás.

Hay otras ocasiones que no es por no tener tiempo, simplemente el problema viene porque tenemos miedo a cambiar cosas nuestras si escuchamos a alguien. Sabemos que si nuestro amigo tiene razón, y el pensar lo que nos dice nos exige dar algún paso, decidimos que es mejor no enterarse de ciertas cosas. Así ocurre que el que no estudia no quiere escuhar a sus padres o a su mejor amigo para que no escuche el “tienes que estudiar más”. Por eso también algunas veces huimos del silencio, huimos de la presencia de Dios, de hablar con gente que nos haga cuestionarnos nuestro itinerario de vida si nosotros sabemos que tendríamos que actuar de otra forma, pero… , como sabemos que cuesta, preferimos dejar que las manecillas del reloj sigan pasando y, ya si eso, mañana cambiaremos algo.

No dejes que unos malos hábitos te impidan descubrir el oro de la vida que se esconde en los pequeños detalles. Esta semana pregúntate cómo escuchas a los demás, examínate y ponte metas concretas. No te asustes pues todos necesitamos aprender.

Si quieres más… espera a la semana que viene porque este nuevo CURSO 2007/2008 en CIRCULAR vas a ver y aprender muuuuchas cosas…


16/9/07

Alguna vez has pensado si..

¿te haces preguntas?, ¿por qué no te las haces?

¿es porque huyes del silencio?
¿te da miedo?

¿cuál es tu fin en la vida?
¿qué te mueve?

¿qué quieres alcanzar? porque... querrás alcanzar algo, ¿no?
¿tienes una meta?

¿por qué darías la vida?, ¿la darías?



... en los momentos duros, ¿merece la pena seguir?

¿para qué esforzarse?

¿le sabes encontrar sentido a los problemas?

¿qué es para ti lo más importante?

cuando se hunde todo, ¿por qué sigues?,
¿de dónde sacas las fuerzas?


¿te acuerdas de Dios?

¿tienes presente a Dios en tu vida?
¿dónde, cuándo, cómo?
¿Dejas sitios donde Él no esté?

En la vida las cosas suelen complicarse. Cuando brotan los problemas, germinan las dificultades, hay que encontrarle un sentido a la lucha. Hay que seguir en pie.

Para el cristianismo, la vida es como un tapiz visto desde la parte de atrás. Cuando lo miras, está lleno de nudos, de hilos que se cruzan de arriba a abajo. Muchas veces igual que en la vida (suspensos, accidentes, enfermedades, etc). Lo miras y muchas veces no puedes lograr entenderlo.

Confía, ten fe. Porque llegará el día en el que se le dará la vuelta al tapiz. Así, todos los nudos que veías, desilachones que no entendía, cobrarán sentido cuando lo veas dado la vuelta. Y todas las miserias y penas cobrarán sentido. Cuando lleguen el cielo y la tierra nuevos entenderemos por qué tantos esfuerzos en esta tierra vieja y caduca. Nunca lo olvides, simpre vale la pena seguir, vale la pena vivir.

PS: Si te cansas, si a veces te pueden los problemas, entrégaselos a Dios. Apóyate en sus hombros. Contempla a ese Dios que te mira desde la Cruz con los brazos abiertps. Dile que le necesitas, que quieres que te ayude. Entrégale todo y confía en Él. Confía en quien te quiso tanto que dió la vida por ti, y la daría de nuevo, tantas veces como fuera necesario, por ti.


Aspectos de la oración

Debemos orar también porque somos frágiles y culpables. Es preciso reconocer humilde y realistamente que somos pobres criaturas, con ideas confusas, tentadas por el mal, frágiles y débiles, con necesidad continua de fuerza interior y de consuelo
Juan Pablo II


Vale, venga, voy a empezar a rezar todos los días 5 minutos pero, ¿cómo?, ¿qué hago, qué digo? Tranquilidad (Sigue leyendo)

La tradición cristiana dice que hay tres formas de rezar:
1. Oración vocal. Serían todas las oraciones aprendidas. Padrenuestro, Avemaría
2. La meditación o diálogo. Que sería empezar un diálogo con Dios
3. La oración contemplativa. Quedarse “embobado” mirando a Dios como lo hacen entre sí los enamorados. “estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama”

Hoy nos centraremos en la 2ª: el diálogo con Dios. Se trataría de ponerse en presencia de Dios, recogerse interiormente, y desglosar nuestras preocupaciones ante Dios. Contarle que hoy te ha dado pereza despertarte pronto, que hoy has sido un poco gruñón/a con tus colegas, que a veces no soportas mucho a esa persona que siempre acude a ti en el momento menos oportuno. También contarle nuestras alegrías: hoy te ha escrito una carta el chico/a que te mola de clase, hoy has sacado un 9 en mates, etc. Contarle a Dios lo que te ilusiona, contarles tus sueños, tus aspiraciones. Dile, con total confianza, que te gustaría haberte portado mejor con aquellos con quienes te has portado mal, y pídele mucha ayuda. Ya que Dios es tu Padre, y Él seguro que te echa un cable.


Sin duda tienes que darte a conocer a Dios, igual que cuando hablas con tus amigos por teléfono o por Messenger. Tienes que darte a conocer, contarle lo que se te pasa por la cabeza. Y pedirle muchísimas cosas para los demás y para ti.

Otra parte es la de escuchar. Hay que estar bien atentos, pero si empiezas a rezar pronto verás cuál es la voluntad de Dios. Dónde te pide que te esfuerces más. Quizás te pide que seas más ordenado, que estudies antes de ir al ordenador, que trates mejor a tu madre, etc. Dios, como cualquier amigo/a que te quiera, te va a exigir. Y encima te va ayudar para que vayas mejorando. Como un entrenador personal, te va a ir orientando para mejorar tu trato con los demás, te va a ayudar a que te conozcas más a ti mismo y a que seas sincero contigo mismo. Es un lujo tener a Dios de colega, no le niegues su cariño.

Por último, un secreto. Un factor importantes es el de CONCRETAR. Que cada vez que reces concretes con Dios pequeñas metas, cosas chiquitillas que hayas visto que tienes que hacer: hablar con ese amigo con el que ayer te enfadaste, echar una mano a poner la mesa, estudiar con más atención, etc. Saca propósitos, y pídele ayuda para cumplirlos



La oración es el reconocimiento de nuestros limites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por lo tanto, no podemos menos de abandonarnos en Él, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza
Juan Pablo II

Amar




Por qué hacer oración


Orar no significa sólo que podemos decir a Dios todo lo que nos agobia. Orar significa también callar y escuchar lo que Dios nos quiere decir
Juan Pablo II


Es triste, pero es una realidad. Hoy en día los creyentes rezamos muy poco o ni siquiera rezamos. ¿Por qué? Paso, No tengo tiempo, No sé cómo empezar, etc. Son algunas de las miles de cosas que se nos pasan por la cabeza a la hora de plantearnos la posibilidad de empezar a hablar con Dios. Ahora bien, lee esto:

Estás, seguro, harto de ver un anuncio en TeleCinco llamado “la Fuerza del 5”. Y es cierto, te lo explico. En nuestro día cualquiera puede dedicar 5 minutos a algo.





5min todos los días de la semana son 35min semanales
35min X 52 (semanas que tiene el año) hacen 1.820min
1820 min X 75 años
(media de edad de mortalidad española) hacen 136.500min
136 500min son 2 275 horas
2 275 horas son 94 días
94 días
son 3 meses
3 meses corriendo te ponen en forma, 3 meses estudiando, sin parar, hacen de ti un Mister Sobres y 3 meses (de 24h diarias) rezando te CAMBIAN LA VIDA.


La oración puede cambiar vuestra vida. Ya que aparta vuestra atención de vosotros mismos y dirige vuestra mente y vuestro corazón hacia el Señor. Si nos miramos solamente a nosotros mismos, con nuestras limitaciones y nuestros pecados, tomará cuerpo en nosotros con suma rapidez la tristeza y el desconsuelo. Pero si tenemos nuestros ojos fijos en el Señor, entonces nuestro corazón se llenará de esperanza, nuestra mente se iluminará por la luz de la verdad, y llegaremos a conocer la plenitud del Evangelio con todas sus promesas y su vida
Juan Pablo II



¿Eres creyente?, pues que pena será que el día el día de tu muerte subas a la puerta del cielo y te encuentres de frente con desconocido: Dios. ¡Qué diferente hubiese sido si hubiese rezado TODOS los DÍAS 5 miseros minutos! En vez de delante de un desconocido, estarías delante de un COLEGA. Esos 3 meses de tu vida hubieran hecho que conocieses a una PERSONA que te quiere, que te aprecia por como eres. También con tus defectos. Conocerías a un amigo que dio la vida por ti en un Cruz. Un amigo que puede acompañarte en cine, puede nadar contigo en la playa y tomar el sol, puede ayudarte a saber que tienes que esforzarte más en clase, en tus estudios, en tus amistades. Porque ese AMIGO te hubiese hecho entender que puedes hacer, simplemente, lo cotidiano o puedes dar gloria a Dios y servir a los hombre haciendo lo cotidiano.

Si hoy empiezas a rezar todos los días 5 minutos tu vida, y la del mundo, cambiarán para siempre. ¿Te apuntas al reto?

¿Qué es la oración? Comúnmente se considera una conversación. En una conversación hay siempre un «yo» y un «tú». En este caso un Tú con mayúscula. La experiencia de la oración enseña que si inicialmente el «yo» parece el elemento más importante, uno se da cuenta luego de que en realidad las cosas son de otro modo. Más importante es el Tú, porque nuestra oración parte de la iniciativa de Dios
Juan Pablo II

Cómo lo concretamos...
  • Concrétate 5 minutos al día para dedicarlos a Dios. Un momento tranquilo, en un sitio tranquilo (una iglesia, tu cuarto, un parque)
  • Cógete un Evangelio y reza con él. Si no tienes vete a estas webs:

    http://es.catholic.net/biblia/

    http://www.pastoralsj.org/ (en el apartado de BIBLIA)
  • Pregúntale muchas cosas a Dios, y oirás dónde quiere que luches
  • Concreta con Él pequeñas metas y, con el tiempo y la ayuda de Dios, se transformarán en grandes victorias.
  • Ayúdate de los circulares y de los textos de CIRCULAR
  • Y, sobre todo, recuerda que hacer oración es pasar un tiempo con una Persona amada. Unos días saldremos animados de la oración y otros no, pero es que lo importante en el amor no es uno mismo sino el otro. Lo importante es pasar con Él ese tiempo. Asique no te desanimes, tu perseverancia es la llave para el triunfo final.

Libertad