23/9/08

Las apariencias engañan, Dios no. Descúbrelo.

Donde fallan nuestras fuerzas, llega el poder de Dios
San Josemaría

Advertencia: el siguiente CIRCULAR está lleno de piedras. Se lo decimos por si le cae alguna.
Si esto sucediera, DISCÚLPENOS, es completamente a propósito. XD



Actualmente, seguro que no has dejado de ver a gente -también se ha visto en ti y en mi- muy pendiente de su aspecto.
¿Cómo tendré el pelo?,
¿Se me habrá corrido la sombra de ojos?,
¿Voy bien conjuntad@?
¡Tengo que echarme vaselina en los labios! Los tengo súper resecos,
Aaah, no puede ser. He quedado en 5 minutos y no encuentro la gomina

Nada de esto es malo. Hay que cuidar el cuerpo y el aspecto. Desafortunadamente, la cultura de la imagen está haciendo que el ser humano se centre en lo exterior y se olvide de su interior. Muchísimos chavales van por el gimnasio o hacen algún deporte, pero… ¿cuántos de ellos se ejercitan en su vida interior?, ¿cuántos hacen pesas para ganar músculo en las virtudes humanas? Y las chicas, ¡qué lindas se ponen cuando van de cena o quedan con el chico que les mola!... pero ¿cuántas de ellas se arreglan de cara a Dios?, ¿cuántas de ellas se preocupan por estar bien por dentro?

Este es el reto del futuro. Hoy en día las altas marcas han hecho grandes negocios y han conseguido que las personas se midan entre ellas por las marcas que llevan. Cada uno etiqueta a su prójimo en función de su vestimenta, de su aspecto, de sus gustos... Buscan impresionar poniéndose el pelo de moda o la camiseta del momento… qué pena que en algunos todo se reduzca a apariencias. En este día quiero que te alegres porque te voy a presentar a alguien al que no tendrás que impresionar para que se fije en ti. Él te quiso antes de que tú nacieras, de hecho naciste porque Él te pensó. Alguien que te quiere por ir vestido de ti mismo, con tus grandezas y tus defectos. Es más, no necesitas cambiar para que Él te quiera pero tú sabes que tu confianza en su Amor hará que cambies y mejores, y luches por ser más generoso con los demás. Ante Él no hace falta aparentar o disimular. Su nombre: Cristo.

Discúlpame pero no te hace falta una moda para conocer tu identidad. Vístete de sincero, ya verás cómo no te quedará tan mal. Llevarás a la medida tu autenticidad. Vístete de ti mismo, es la mejor ropa que te puedes poner, se arruga pero no pasa de moda.

Vístete de ti mismo. Pobre de la gente que depende de los trapos que se pone o de los que no –depende en qué trabaje- para sentirse bien. Antes, en la época de nuestros padres, había otras modas. Los padres iban con pantalones de campana y las mamás con peinados de rascacielos en la cabeza. A día de hoy ha cambiado y cuando se mira, por ejemplo, el pantalón de las chicas uno se pregunta, en buen plan: ¿cómo se metió ahí? Y aún más, ¿cómo se va a salir de ahí? En el otro lado, los chicos con esos pantalones que uno dice sufriendo: ¡Ay Dios mío!, ¡Qué se le cae, se la va a caer!, ¡habrá que ayudarle para que no tropiece! Son modas, igual que vienen se irán. Tú vístete de ti mismo. Te lo dejamos de tarea porque la persona que se viste de sí misma, a donde quiera que vaya, va de gala.

Otra gente sólo mira el bolsillo. Pero que a ti no te pase. Tú no tienes que necesitar el dinero para saber quién eres o quiénes son los demás. No olvides nunca que rico no es el que tiene más, sino el que menos necesita. Sin embargo hay gente que se apega al dinero, a su moto, a su chaqueta nueva… pero tú lucha y pídele a Dios que seas una persona desprendida, que sepa entregar tu tiempo y tus bienes a tus amigos y a causas nobles, que seas generoso y que vivas para los demás.

Como estarás comprobando estamos hablando constantemente del mandamiento nuevo que Jesús nos dejó: Amaos los unos a los otros como yo os he amado. ¡Acertaste! No hace falta un permiso para ponerse a amar. Entrégate a los demás como Dios se ha entregado a los hombres. Sin medidas, sin calcular y sin esperar. La sociedad actual niega este principio. A todo ponen condiciones, para ellos nadie es libre si quiere amar. No te comprometas, no dejan de repetirnos. Pero tú date cuenta que todos esos cuentos que repiten no son más que vanidad. Sólo sirve para quedarse sentado y mirarse continuamente el ombligo (yo, yo y después yo).

A los chicos que conocen a Dios no les hace una prueba de "virilidad". Él tiempo les ha enseñado que un hombre es aquel que se conquista y que sabe ser fiel. El mundo de hoy parece que uno tiene que tener pareja cuanto antes y al precio que sea, o que el noviazgo se puede vivir de cualquier manera. A esto, D. Bosco decía: No le pidas ni le reclames a Dios una mujer hasta que no le demuestres a Dios que ya eres un hombre. Ahora todo son prisas, parece que es requisito para así poder poner el nombre de la pareja en el Nick de Messenger. Pero el noviazgo y el matrimonio son tan importantes que uno necesita preparación y formación. Conquístate a ti mismo, se dueño de ti mismo porque será eso lo que luego entregues a tu pareja. Si no te posees a ti mismo ¿qué le vas a dar? No se puede dar lo que no se posee. Si ahora nos centramos en el lado de las chicas, Dios las dice que se amen, que se respeten, que sean dignas consigo misma. Dice la Escritura que la mujer es más frágil que el hombre. Ojo, más frágil no más débil. Porque frágil es sinónimo de vital, de importante, de único, de valioso. Tanto es así que el Todopoderoso necesito de la fragilidad de la Virgen María para traer a su Hijo al mundo. Recuérdalo: ámate, respétate. La mujer que se sabe amar va a encontrar a un hombre, la que no sabe o no lo intenta que no se queje, le toca un "macho". Lo más triste es que es por pedido, ella misma lo pidió al no cuidarse.

Mete a Dios en tu corazón. Eso exige y cuesta, pero verás cambios inigualables en tu vida. Dejarás a un lado tus pequeñeces para no dejar de pensar en tus amigos, en tu familia, en la gente que te rodea… Dejarás de hablar de fronteras y divisiones. Verás que eres un ciudadano del mundo con la responsabilidad de cuidar a los demás. Comprobarás que eres muy pequeñito, pero no te alterarás pues sabrás que Dios está a tu lado y que Él demuestra su grandeza en tu fragilidad. Que quede bien claro: sé tú mismo, sé tú misma. Ama a tu prójimo como a ti, no en vez de a ti. Dios lo único que te pide es lucha y sinceridad. Quizás a mucha gente de tu entorno cuando des ese paso hacia Dios le disgustará tu decisión porque te verán que de verdad crees lo que lees en tu Biblia, que quieres actuar en consecuencia. Es posible que te digan: antes cuando eras hipócrita eras más "molón". Si es amig@ de verdad tendrá que aceptar el cambio.

Recuerda: la moda es lo único que pasa de moda. En el cristianismo unas veces seremos más y otras menos. Hay que saber siempre que Dios no pasará. Él no es una moda, es lo que colma el corazón y la sed del hombre. Él otorga el sentido de nuestra existencia. Aquí te dejamos el órdago, ahora te toca a ti aceptarlo o no.


Adaptación de CIRCULAR de "Discúlpeme pero no" de
Martín Valverde, en homenaje a su labor y por su visita a España


3 comentarios:

Silvia Cristina dijo...

Ponernos en manos de Dios ..es lo mejor que nos puede pasar...

Hermoso lugar encontré..me gustó mucho...tengo bastante para leer...todo deja un mensaje..

Puedo tomar algo de este lugar algun día y publicarlo en mi blog?

Desde ya muy agradecida....

Saluda cordialmente Silvia...de Argentina

Blogdecircular dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Blogdecircular dijo...

Por supuesto. Estrae todo lo que quieras, mientras pongas un enlace a este blog para que la gente sepa que lo has escogido del blogdecircular. Muchas gracias, Silvia.
Tu blog también se ve bonito.
Un fuerte abrazo desde el otro lado del Atlántico